Diario Financiero.- Los precios del oro enfrentaron presiones el 6 de noviembre de 2025, al retroceder un 9% desde su máximo histórico de US$4,381 por onza alcanzado en octubre. La apreciación del dólar estadounidense y las señales mixtas sobre las futuras decisiones de la Reserva Federal (Fed) redujeron el atractivo del metal como activo refugio.
El oro al contado se cotizó alrededor de US$4,008 por onza, tras ligeras recuperaciones luego de caídas iniciales. Sin embargo, el fortalecimiento del índice del dólar hasta el nivel de 100, su punto más alto desde mayo, generó un entorno adverso para las materias primas denominadas en dólares.
La política monetaria de la Fed genera incertidumbre
El ajuste de expectativas sobre los recortes de tasas ha influido directamente en los flujos hacia los activos refugio. Aunque la Fed redujo la tasa de referencia en 25 puntos básicos en octubre, llevándola al rango de 3.75%–4.00%, el presidente Jerome Powell advirtió que un nuevo recorte en diciembre “no es una conclusión inevitable”.
El tono cauteloso se consolidó tras conocerse datos laborales más sólidos de lo previsto. Según el Informe Nacional de Empleo de ADP, las nóminas privadas aumentaron en 42,000 empleos en octubre, superando los pronósticos de 30,000. Este repunte del mercado laboral refuerza la percepción de que la economía estadounidense mantiene un ritmo resiliente, reduciendo la urgencia de nuevos estímulos monetarios.
Goldman Sachs mantiene previsiones de alivio gradual
A pesar del discurso más restrictivo, Goldman Sachs Research proyecta que la Fed continuará flexibilizando su política de manera gradual, con un rango terminal de 3.0% a 3.25% para junio de 2026. No obstante, las probabilidades implícitas del mercado de un recorte en diciembre cayeron al 71%, frente al 90% de la semana anterior.
Esta reducción refleja el nerviosismo de los inversionistas ante un panorama mixto: una economía fuerte, pero vulnerable a los efectos de una política monetaria aún restrictiva.
Perspectivas para los metales preciosos
El comportamiento del oro sigue condicionado por los movimientos del dólar y las expectativas sobre la Fed. Si el billete verde continúa fortaleciéndose, es probable que el metal mantenga su corrección en el corto plazo. Sin embargo, analistas prevén que la persistente incertidumbre geopolítica y los riesgos inflacionarios sostendrán la demanda de activos refugio en el mediano plazo.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo















