El presidente Donald Trump ha iniciado una remodelación histórica de la Casa Blanca, que incluye la demolición completa del Ala Este y la construcción de un nuevo salón de baile denominado “White House Ballroom”, con capacidad para alrededor de 1,000 invitados.

Una obra sin precedentes en la historia presidencial
El proyecto contempla sustituir la estructura donde tradicionalmente se ubican las oficinas de la Primera Dama y el personal social de la residencia presidencial. En su lugar, se levantará un espacio de 90,000 pies cuadrados (8,360 m²), casi cinco veces el tamaño del actual Salón Este (East Room).

Según los planos divulgados, el nuevo salón combinará decoración clásica con toques dorados, incluyendo candelabros de cristal, columnas corintias y pisos de mármol blanco y negro, inspirados en los clubes de lujo que caracterizan la marca Trump.
Costo y fuentes de financiamiento
El costo total de la remodelación se estima entre US$250 y US$300 millones, monto que será financiado íntegramente con donaciones privadas. Trump aseguró que no se utilizarán fondos públicos, y que tanto él como “grandes patriotas y compañías estadounidenses” contribuirán al financiamiento del proyecto.

Entre los aportes confirmados figura YouTube, propiedad de Google, que habría donado US$22 millones como parte de un acuerdo judicial previo con el mandatario. Sin embargo, la lista oficial de donantes aún no ha sido publicada, lo que ha despertado cuestionamientos sobre la falta de transparencia.
Críticas y controversia institucional
Diversos grupos de preservación histórica y observadores éticos calificaron el proyecto como una “pesadilla ética”, advirtiendo sobre los riesgos de alterar una estructura emblemática del patrimonio nacional.
La Comisión Nacional de Planificación de la Capital (NCPC) todavía no ha emitido su aprobación formal, aunque la Casa Blanca sostiene que está exenta de ciertas regulaciones federales por su carácter institucional.
Trump defendió la decisión afirmando que “la Casa Blanca debió tener un gran salón de baile hace 150 años” y que esta ampliación “modernizará el legado presidencial para el futuro”.
La demolición del Ala Este ya está en marcha, y se espera que el nuevo White House Ballroom esté terminado antes de 2029, marcando una de las transformaciones arquitectónicas más significativas en la historia de la residencia presidencial.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo
















