Diario Financiero.- Los mercados bursátiles mundiales cerraron el viernes con fuertes pérdidas, tras una jornada marcada por el miedo al fraude bancario en Estados Unidos y la creciente desconfianza en la calidad crediticia del sistema financiero. La presión vendedora arrastró a las principales bolsas de Europa y Asia, borrando las ganancias acumuladas en la semana y disparando la volatilidad en los mercados.
El epicentro de la crisis se originó en el sector bancario estadounidense, donde Zions Bancorporation reportó una pérdida de 50 millones de dólares en préstamos presuntamente fraudulentos, mientras Western Alliance Bancorporation presentó una demanda similar contra un cliente por falsificación de garantías. Estos hechos reavivaron los recuerdos del colapso de Silicon Valley Bank, ocurrido hace más de dos años, y pusieron nuevamente en duda la solidez del crédito regional.
Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, advirtió que “cuando ves una cucaracha, probablemente hay más”, sugiriendo que las pérdidas detectadas podrían ser solo la punta del iceberg de una serie de fraudes aún no revelados. Su banco ya había reconocido una reducción contable de 170 millones de dólares por el colapso del prestamista de autos subprime Tricolor Holdings.
Europa lidera las pérdidas por exposición al sistema financiero estadounidense
Los mercados europeos sufrieron una de sus peores sesiones del año. El STOXX 600 Banks cayó un 2,8%, con retrocesos marcados en Deutsche Bank (-5,8%), Barclays (-5,4%) y Société Générale (-4,35%). El índice STOXX 600 paneuropeo perdió 1,5%, eliminando las ganancias semanales.
Las bolsas de Londres, París y Fráncfort se vieron afectadas por la venta masiva de acciones financieras, mientras los inversionistas se refugiaban en oro y bonos del Tesoro estadounidense.
Asia replica las caídas de Wall Street
Los mercados asiáticos siguieron el tono pesimista. El Nikkei 225 de Japón cayó 1,4%, su peor semana desde agosto, con retrocesos en Mizuho Financial Group (-3,6%) y Tokio Marine Holdings (-4%). En China, el índice Hang Sengperdió 1,6%, golpeado por la caída de tecnológicas y las tensiones comerciales con EE. UU., mientras el índice de Shanghái retrocedió 2% tras nuevas amenazas arancelarias del presidente Donald Trump.
El KOSPI surcoreano logró resistir parcialmente gracias al optimismo comercial con Washington, aunque cerró sin variación relevante.
El oro se dispara y la volatilidad alcanza máximos semestrales
La aversión al riesgo impulsó al oro a un récord histórico de 4.380 dólares por onza, su novena semana consecutiva de alzas. El Índice de Volatilidad CBOE (VIX) subió 23% hasta 25,31 puntos, reflejando el temor del mercado ante la incertidumbre crediticia y el prolongado cierre del gobierno estadounidense, que ya alcanza su día 17.
En tanto, los bonos del Tesoro a 10 años bajaron de 4% a 3,94%, evidenciando una fuerte demanda por activos refugio.
El banco de inversión Jefferies Financial Group fue uno de los más afectados, con una caída de 10,6% tras revelar una exposición de 45 millones de dólares a la empresa automotriz en quiebra First Brands.
La combinación de fraude bancario, riesgos crediticios ocultos y tensiones políticas ha creado un cóctel de incertidumbre que amenaza con extender la volatilidad global en las próximas semanas.
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