Diario Financiero.– La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, lanzó una advertencia contundente a los líderes mundiales: “prepárense” para una nueva era de incertidumbre económica.
Durante su discurso en el Instituto Milken en Washington, previo a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, Georgieva describió el contexto actual como una economía mundial “mejor de lo temido, pero peor de lo que necesitamos”, señalando que la estabilidad observada podría ser más frágil de lo que parece.
La funcionaria destacó que, pese a la resistencia de los mercados, el entorno financiero global enfrenta riesgos crecientesvinculados al endeudamiento público, las tensiones geopolíticas y el aumento sostenido del oro, que alcanzó por primera vez en la historia los 4.000 dólares por onza, reflejando la ansiedad de los inversores ante el futuro.
Crecimiento estable, pero vulnerable
Según las proyecciones del FMI, el crecimiento económico global será de 3% en 2025 y de 3,1% en 2026, cifras que muestran una desaceleración leve pero persistente. Georgieva sostuvo que esta expansión ha evitado una recesión global, aunque advirtió que “la resiliencia aún no ha sido plenamente puesta a prueba”.
Entre los principales riesgos mencionó el endeudamiento público mundial, que podría superar el 100% del PIB global para 2029, y la creciente frustración entre los jóvenes, quienes “esperan ganar menos que sus padres”, un fenómeno que amenaza la cohesión social y política en varias regiones.
El impacto de los aranceles es menor al previsto
La directora del FMI destacó que los aranceles generalizados aplicados por el presidente Donald Trump desde abril han tenido un impacto económico menos severo de lo anticipado. La tasa arancelaria ponderada de Estados Unidos se redujo de 23% a 17,5%, gracias a la moderación de los socios comerciales y la ausencia de represalias significativas.
“El mundo ha evitado, hasta ahora, una guerra comercial global”, afirmó Georgieva, atribuyendo la estabilidad a políticas fiscales prudentes y a la adaptabilidad del sector privado.
No obstante, advirtió que los efectos podrían acumularse en los próximos meses, especialmente si las empresas trasladan los costos de los aranceles al consumidor final, provocando presiones inflacionarias.
Señales de advertencia y refugio en el oro
Georgieva subrayó que el repunte del 53% del oro en lo que va del año refleja un movimiento de los inversionistas hacia activos seguros, en un contexto de tensión geopolítica y debilidad del dólar.
“La resiliencia global podría verse puesta a prueba pronto. Los indicadores de confianza muestran vulnerabilidad estructural”, advirtió.
La responsable del FMI concluyó su intervención llamando a los gobiernos a fortalecer la cooperación internacional, reducir la deuda y prepararse para una década caracterizada por la volatilidad y la incertidumbre.
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