Santo Domingo.- En 1884, la República Dominicana promulgó un Código Penal que sobreviviría dictaduras, guerras, reformas económicas y crisis institucionales. Más de 140 años después, ese marco legal está a punto de ser sustituido para adaptarlo a los tiempos y demandas que exige la sociedad actual.
La madrugada del 31 de julio de 2025, tras más de 14 horas de debates, la Cámara de Diputados aprobó en segunda lectura la esperada reforma al Código Penal. Con 159 votos a favor y solo 4 en contra, la propuesta ahora se encamina al Senado para su última revisión.
Entre los más de 70 nuevos tipos penales y sanciones agravadas, destacan:
Penas acumuladas de hasta 60 años de prisión, una novedad para el sistema penal dominicano.
Delitos contra mujeres, niños y personas vulnerables ahora tendrán castigos más severos.
El ciberbullying, tipificado por primera vez, será sancionado con 2 a 5 años de prisión.
Las carreras ilegales de vehículos podrían costar hasta 20 años de cárcel.
Uno de los puntos más polémicos es la regulación del aborto: solo se admite una eximente penal extremadamente limitada, cuando peligra la vida de la madre y no existen otros recursos médicos. Las tres causales —violación, incesto o inviabilidad del feto— quedaron fuera y se propone sea discutido en una sesión aparte, pues amerita más consenso, sin embargo, no se puede retener el avance hacia un código más a-doc a la sociedad actual por un tema que se ha debatido tantas veces sin llegar a un consenso.
Otros aspectos relevantes incluyen sanciones a:
Militares o policías que impidan grabaciones de actuaciones oficiales, con penas de hasta un año.
Revisiones arbitrarias de vehículos por agentes de seguridad.
Disciplina a los hijos, que se reconoce válida mientras se respete el interés superior del niño.
Este proyecto, si no recibe modificaciones en el Senado, podría ser promulgado por el Poder Ejecutivo en las próximas semanas, sin embargo, sectores tienen temor que el Presidente de la República escuche más su núcleo familiar, que la decisión de 159 diputados que fueron elegidos mediate voto popular. Ésta aprobación representa el esfuerzo más sólido en décadas por modernizar el orden penal dominicano, con una mezcla de avances significativos y decisiones que seguirán alimentando el debate público.







