Washington, EE.UU.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha actualizado su estimación de crecimiento económico mundial para el año 2025, situándola en 3%, lo que representa una revisión al alza de 0,2 puntos porcentuales respecto a su informe de abril. Para el año 2026, la previsión sube ligeramente hasta 3,1%, según el nuevo informe publicado por el organismo multilateral.
Esta actualización responde, principalmente, a una aceleración en las importaciones globales, en especial por parte de China, como medida preventiva ante posibles aranceles futuros. A ello se suman mejoras en las condiciones financieras internacionales y nuevos estímulos fiscales aplicados en economías de gran peso como Estados Unidos y China.
Desempeño por regiones y países
Uno de los focos del informe es China, cuya proyección para 2025 se eleva a 4,8%, lo que implica un incremento significativo de 0,8 puntos respecto al pronóstico anterior. Este aumento refleja el efecto anticipado de compras externas y políticas internas de estímulo.
En el caso de Estados Unidos, el FMI prevé un crecimiento de 1,9% en 2025 y 2% en 2026, beneficiado por una tasa arancelaria promedio inferior a la inicialmente estimada, lo cual reduce presiones inflacionarias y fomenta el consumo.
Para Latinoamérica y el Caribe, la proyección para 2025 se ajusta al alza hasta 2,2%, frente al 2% anterior. Dentro de la región, destacan los siguientes países:
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Brasil: 2,3%
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México: 0,2%
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Argentina: sorprende con una estimación de 5,5%, lo que podría estar vinculado a un posible rebote tras años de contracción económica.
En las economías avanzadas, el crecimiento esperado para 2025 sube a 1,5%, ligeramente superior al 1,4% previsto previamente. Para 2026, se estima un crecimiento de 1,6%. Dentro de la zona euro, se eleva la proyección hasta 1%, destacando los buenos resultados en países como Irlanda y España, esta última con un sostenido crecimiento de 2,5%.
En el caso de las economías emergentes y en desarrollo, el crecimiento proyectado para 2025 es del 4,1%, es decir, 0,4 puntos porcentuales más que en el informe de abril.
Riesgos y advertencias
Pese al optimismo, el FMI advierte sobre riesgos persistentes que podrían afectar estas estimaciones. Entre ellos se encuentran la incertidumbre geopolítica, las fluctuaciones en las políticas arancelarias y los altos déficits fiscales, especialmente en varias economías emergentes que enfrentan restricciones presupuestarias severas.
Inflación global
En cuanto a la inflación, el FMI mantiene sus previsiones:
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4,2% para 2025
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3,6% para 2026
Aunque se espera que los precios empiecen a moderarse, en Estados Unidos y otras economías avanzadas la inflación podría seguir por encima de los objetivos de política monetaria, lo que obligaría a mantener medidas restrictivas más tiempo de lo previsto.
Reflexión final
El FMI reconoce que estas mejoras se deben, en gran parte, a factores transitorios, como el adelanto de compras por parte de grandes importadores e incentivos fiscales puntuales. No obstante, aclara que la sostenibilidad del crecimiento dependerá de la estabilidad de los acuerdos comerciales y la evolución de las tensiones geopolíticas.
En este contexto, las economías deben prepararse no solo para aprovechar el repunte actual, sino también para responder de forma ágil a eventuales cambios en el entorno económico global.
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